viernes, 28 de agosto de 2015

No soy una persona feliz.

No soy una persona feliz.
Esto no significa que esté triste, sencillamente no vivo en una plenitud emocional que me permite ver el mundo desde un prisma de colorines mariquitillas.
Y si, soy de esas personas que parecen enfadadas porque, coño, a veces lo estoy.
El mundo, en todo su esplendor, me suele cabrear bastante.

He de decir en mi defensa, que a medida que me hago mayor, cobra fuerza mi teoría que con la edad las cosas que detestas no sé diluyen, al contrario, se concentran en una gran explosión de incomprensión, rabia y aburrimiento. 

Quizás es que no tengo las herramientas para vivir amando absolutamente todo lo que rodea.


Amo en su mayoría, lo que tengo a mi alrededor, pero existe una simpleza en la forma de pensar y de actuar que me crea un estado de incomodidad por no poder mejorar lo que tengo, no poder opinar lo malo de mi estado, y por no poder actuar tal y como soy.
Con mi mal humor, mi cinismo, mi ironía.

A veces, simplemente para no pensar en la mierda de ignorancia que me rodea,  me gusta simplemente pensar en canciones de bandas sonoras que me recuerdan a historias simpáticas. O pensar en monumentos que aún ni he pisado y que algún día pisaré.

Y así de simple, funciona mi cerebro.



miércoles, 10 de junio de 2015

Siempre



-¿Siempre estás triste?
Alguien me preguntó.

Siempre es mucho tiempo. Mucho.

No podría decirlo, pero: si la tristeza fuera un mar, me ahogaría en él.

Salada y cálida, así es la tristeza. Fría, también.
Y resulta, que yo amo el mar.

domingo, 4 de enero de 2015

Lección de vida.

Un día cualquiera, en una ciudad cualquiera, de un país cualquiera nació una niña preciosa.
Sus maravillosos ojos lo miraban todo con gran curiosidad.

Y cuando empezó a caminar por la ciudad, le dijeron que para ser guapa había que llevar vestidos bonitos y dejo de sentirse guapa si no llevaba un lindo vestido.

Le dijeron que si cambiaba el color de su piel, sería más guapa, y la enseñaron a maquillarse y dejó de sentirse guapa, si no iba maquillada.

Le dijeron que para ser guapa, tenía que ser más alta, y se puso y sufrió sus primeros tacones.
Y se sentía bajita y enana, si no llevaba tacones.

Le dijeron, que para ser guapa tenía que ser delgada, y ya nunca pudo comer lo que le gustaba sin sentirse culpable…

Y le dijeron de su pelo, y le dijeron de su cintura, y le dijeron de su pecho, hasta que aquella niña se sentía tan fea, que todos los días necesitaba hacer grandes sacrificios para sentirse un poco más guapa.

Termino por estropearse la piel, maquillándose a diario, destrozarse los pies, al llevar tacones muchas horas, desnutrirse al mantenerse muy delgada.

La habían enseñado a no quererse como era, a necesitar cientos de añadidos ortopédicos, para ser digna de los demás.

Hasta que empezó a temer, que los demás descubrieran como era ella en realidad.

Y sintiéndose fea, se enamoro de un chico que la trataba como si ella no fuera digna de él. Y a ella le pareció normal.
Y sintiéndose así, fea, sin aceptarse a sí misma, permitió que la maltratara.
No de forma física. Él la castigaba con sus silencios, rechazos, indiferencias y burlas hacia su forma de pensar y creer en la vida.


No olvides nunca que la verdadera belleza es una actitud, y que eres increíblemente preciosa cuando eres auténtica y crees en ti misma.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Reparando piezas

Pensaba en él a todas horas.
Creía conocerle, conocer su corazón y que no hacia nada para lastimarme.

Todo me lo imaginaba yo, y era la paranoica.

Pero no me di cuenta que ese sentimiento de confianza y seguridad en mi misma sería destruido por una serie de estupideces de manera tan rápida.

Para después hacerme sentir como una loca y hacerme creer que era mi culpa.

Estaba dolida.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Estoy enfadada.

Enfadada de no tenerte,

Enfadada de no poder besarte,

Enfadada de no poder hablar contigo,


de no haberte conocido aún.


Ojalá poder abrazarte al fin, tocarte, olerte, y quererte.

Ya te echo de menos.

Pero odio echar algo de menos que aún no he conocido.




sábado, 18 de octubre de 2014

Ojalá despertar ahora de un largo y mal sueño...y verte a ti.
Aquel que estoy buscando, aquel que nunca me fallará.
Poder ver que ojos tienes, que sonrisa, que tono de voz, que olor desprendes...
Aunque sea poder verte y poder recordarte para siempre.

jueves, 9 de octubre de 2014

Es como ir destruyendo parte de tu mente, de tu corazón, de tu ser...
Y sentir que no lo volverás a recuperar.